El Cyberbullying o Ciberacoso no conoce de vacaciones.

Actualizado: 31 de ene de 2021


Foto: Clint Patterson

El consumo cada vez mayor de la tecnología ha facilitado no solo nuevas formas de interacción y comunicación en nuestra sociedad, sino el incremento de nuevos tipos de violencia digital muy variado, entre los cuales destaca el Ciberbullying.


Estudios epidemiológicos revisados recientemente evidencian que tanto el bullying (acoso escolar) como el Ciberbullying se observa en todos los países y en todas las clases sociales, y que su prevalencia entre iguales se constata en todas sus modalidades sin que haya grandes diferencias por el contexto geográfico, cultural o educativo.


El bullying o acoso escolar es una forma específica de violencia escolar, donde uno o varios agresores intencionalmente causan dolor, acosan y someten reiteradamente a otro compañero o compañera. Este se lleva a cabo de manera presencial.


El Cyberbullying vendría siendo el bullying o acoso escolar, en “formato digital”, aunque con matices importantes. Porque, a pesar de las similitudes con el acoso escolar, el Ciberbullying tiene unas características particulares que hace que este tipo de intimidación sea aun más perniciosa, aumentando el distrés y la vulnerabilidad de la víctima. Veamos esas características particulares:


El anonimato:


en el cyberbulling a menudo los ciberagresores utilizan seudónimos o nombres falsos para acosar a la víctima. Lo que dificulta aún más el problema. Ese anonimato hace que el agresor se sienta impune a la pantalla, lo que le permite ser aún más violento o agresivo que si estuviese en una cara a cara con la víctima.


Rápida difusión:


Su rápida difusión (insultos, videos, etc.), llega a un gran número de personas en tiempo record.

Las agresiones pueden ser producidas y reenviadas un número indefinido de veces sin que podamos atajar su difusión.


El "non stop":


El hecho de que los ciberagresores o ciberagresoras pueda tener acceso las 24 horas del día a Internet La victima puede recibir burlas, humillaciones o amenazas en cualquier momento del día, y en cualquier espacio virtual, por cualquier gadget (ordenador, móvil, Nintendo, etc.), que tenga acceso a Internet. Lo que imposibilita el descanso de la víctima afectando severamente a su salud mental. Y es esta última la que hace que salten las alarmas.


Muchas investigaciones señalan que la prevalencia del Cyberbullying ha ido aumentando de forma muy importante en las últimas décadas. Su crecimiento es en parte debido a la expansión de la tecnología. Digamos que es algo que vino para quedarse. Por lo que conviene familiarizados con este fenómeno tan complejo.


Por sus efectos y su extensión el bullying y Ciberbullying suponen problemas serios de ansiedad, depresión, estrés, somatizaciones, problemas académicos, suicidio. Debido a ello debemos estar alertas para poder atajarlo cuanto antes. En el siguiente post conoceremos los factores de riesgo asociados a la cibervictimización y ciberagresión para que e este problema no nos pille desprevenidos y podamos ayudar a nuestros hijos/as.



Referencias: Manual de formación continuada a distancia. Edición nº 41- 2020