Los 10 mitos más repetidos sobre el suicidio

Actualizado: 5 de nov de 2020


Foto: @sashafreemind

Existen muchas ideas erróneas y prejuicios sobre la conducta suicida, mitos que solo contribuyen a la invisibilidad del suicidio, convirtiéndolo así en tema #tabú. Conocer algunas de estas creencias erróneas y acercarnos a la realidad del suicidio nos permitirá poder dar un apoyo más efectivo a familiares y/o amistades que se encuentran en una situación de riesgo. Conoce algunos de los mitos más conocidos que rodean al suicidio:


Mito 1: “Hablar sobre el suicidio puede incitar a cometerlo”

Realidad: Esta creencia suele causar temor o generarnos muchas dudas de abordar este tema, y lo único que consigue es alejarnos de quien necesita ayuda. Está demostrado que hablar del suicidio de manera responsable reduce el riesgo de realizarlo.

Mito 2: “la persona que se suicida es valiente/cobarde”

Realidad: El suicidio tampoco tiene nada que ver ni con la cobardía ni con la valentía, sino con el sufrimiento y la desesperanza. Una persona que comete un suicidio es alguien que sufre mucho, atormentado por la desesperanza. Por lo tanto, el comportamiento suicida implica la desesperanza y la ambivalencia entre el vivir o morir. La valentía y la cobardía son atributos de la personalidad que no se cuantifican.

Mito 3: “Quien lo dice no lo hace y quien lo hace no lo dice” o “Quienes hablan del suicidio no tienen la intención de cometerlo”

Realidad: La evidencia nos dice que la mayor parte de las personas que han intentado suicidarse, expresaron su intención con palabras, amenazas, gestos o cambios de conducta previamente. Esta falsa idea conduce a minimizar el riesgo y a interpretar de forma errónea. Las verbalizaciones de suicidio nunca deben ser consideradas como un alarde, chantaje o manipulación. y nunca se debe retar a la persona a hacerlo.

Mito 4: “La mayoría de los suicidios suceden sin advertencia previa”

Realidad: Aunque es cierto que algunos suicidios se cometen sin advertencia previa, una gran parte vienen precedidos de signos de advertencia verbal o de conducta. Por eso es muy importante conocer los signos de advertencia para poder prevenirlo.

Mito 5: “Quien se suicida tiene una enfermedad mental” o “hay que estar enfermo para quitarse la vida”

Realidad: Aunque las personas con enfermedades mentales se suicidan con mayor frecuencia, muchas no están afectadas por el comportamiento suicida. Ni todas la personas con enfermedades mentales se suicidan, ni todos los suicidas tienen enfermedades mentales. Lo que indica que el comportamiento suicida es un gran sufrimiento, pero no necesariamente un trastorno mental.

Mito 7: “La persona con conducta suicida está decidida a morir”

Realidad: Toda persona que tiene ideas y pensamientos suicidas se encuentra en una situación ambivalente, por una parte, desean morir y por otra parte quieren seguir viviendo. el suicida no quiere morir, lo que quiere realmente es dejar de sufrir. Hablar abiertamente sobre ello, el apoyo emocional puede ayudar a reflexionar a buscar otra salida, previniendo así la conducta suicida.


Mito 8: “Quien ha tenido conductas suicidas alguna vez nunca dejará de tenerla”, o “la persona que se repone de una crisis suicida no corre peligro alguno de recaer”

Realidad: El mayor riesgo de suicidio suele ser a corto plazo y específico según la situación. Alrededor de la mitad de las personas que sufrieron una crisis suicida tuvieron una nueva crisis dentro de los tres primeros meses. Pero, aunque los pensamientos suicidas pueden regresar, no son permanentes, y quien haya tenido pensamientos e intentos suicidas puede llevar después una larga vida sin que se vuelvan a producir.

Mito 9: “Sólo profesionales de psiquiatría pueden prevenir el suicidio”

Realidad: Creer que hablar con una persona que presenta ideación suicida sin la debida preparación puede ser perjudicial es un error. La evidencia nos dice que acercarse a la persona con una actitud de escucha, con el deseo genuino de ayudar es el primer paso para la prevención. Profesionales de psiquiatría y psicología clínica tienen experiencia en la detección del riesgo de suicidio y su manejo, pero no son los únicos que pueden prevenirlo. Cualquier persona puede ayudar en la prevención y ayuda a las personas que se encuentran en una situación de crisis suicida. Hablando y escuchando, habremos iniciado la prevención. Siempre con prudencia y bajo el respeto.

Mito 10: “El suicidio no se puede prevenir”

Realidad: el suicidio sí se puede prevenir, pero hacen falta políticas, planes de prevención y formación de los profesionales en este ámbito. pero esta también está en nuestras manos su #prevención. Debemos estar más alertas a las señales de alarma.

Los mitos alimentan en estigma hacia los trastornos mentales y hacia las personas que presentan conductas o comportamientos suicida, disuadiéndoles de buscar ayuda. Seamos parte de la solución, no del problema.


#DíaInternacionalParaLaPrevenciónDel

Referencias Bibliográficas:

Generalitat Valencia. (2017). Vivir es la salida: Plan de prevención del suicidio y manejo de la conducta suicida.